Esta postura firme viene acompañada de una ofensiva política y comunicacional para desarticular el poder de los sindicatos que, según fuentes del Gobierno, buscan deslegitimar cualquier avance si no está alineado con sus intereses. “Siguiendo la visión del presidente Javier Milei —que ha expuesto cómo los recursos del Estado fueron dilapidados durante años por una casta de militantes y privilegiados—, este hospital de referencia en pediatría continúa una etapa de orden, eficiencia y reconocimiento al mérito", afirma el documento que oficializó el aumento.
En paralelo, la Asamblea de Residentes del Garrahan emitió su propio comunicado, rechazando los modos del anuncio y asegurando que no hubo propuesta formal en mesa paritaria por parte del Ministerio. Aunque remarcaron que su reclamo “no responde a intereses partidarios” y que persiguen “transparencia y eficiencia”, decidieron continuar con la medida de fuerza al menos hasta la asamblea del martes. La única actividad prevista en el corto plazo por este sector es una marcha de velas en el Obelisco el lunes por la noche.
Desde el Gobierno, se interpreta que la reacción sindical no responde a la insatisfacción genuina, sino a la pérdida de poder. ATE calificó la mejora como una “derrota” del Gobierno, pero al mismo tiempo reconoció que el aumento no se adapta a las pretensiones máximas del reclamo, dejando al descubierto una contradicción narrativa.
El trasfondo de este conflicto tiene un fuerte componente ideológico. El presidente Javier Milei vinculó el enfrentamiento con la existencia de “ñoquis” en el sistema de salud. En declaraciones al medio Neura, expresó: “¿Usted está de acuerdo con que haya ñoquis que le filtren los recursos a gente que no trabaja? Empleados administrativos dibujados por el kirchnerismo".
La administración nacional también dejó en claro que se descontarán los días no trabajados a los médicos en formación y que podrían enfrentar despidos si las ausencias superan los cinco días. Lejos de recular, la Casa Rosada apunta a separar a los profesionales comprometidos de los militantes disfrazados de trabajadores.