El Presidente, con la claridad de un economista y la furia de un león libertario, explica cómo el valor lo determina la demanda, y no los costos, y manda al carajo a los que quieren robarle al pueblo. ¿Será este el fin de la era de los precios inflados y la corrupción empresarial?
Javier Milei, el presidente que llegó para patear el tablero, no se anda con rodeos. En su reciente entrevista, dejó en claro que no permitirá que los especuladores se aprovechen de la liberación del cepo cambiario. "¡Que se metan los productos en el orto!", exclamó, dejando en claro que el mercado no permitirá abusos.
Para entender la contundencia de sus palabras, es necesario comprender el principio de imputación de Carl Menger, el economista austriaco que revolucionó la teoría del valor. Menger demostró que el valor de un bien no se determina por los costos de producción, como creían los clásicos, sino por la utilidad que le otorgan los consumidores.












