El presidente alertó sobre el cambio de rol de la ONU, indicando que “así es como pasamos de una organización que pretendía mediar la paz entre pares a una organización que pretende decidir no solo qué debe hacer cada nación, sino también cada uno de los individuos en las distintas latitudes del planeta”.
A pesar de sus críticas, el jefe de Estado aclaró que sostiene el espíritu fundacional del organismo, aunque rechaza los excesos regulatorios. “Nosotros creemos en el fin original de este organismo. Creemos que existen problemas globales que requieren del diálogo y la cooperación internacional para ser resueltos. Pero para eso debemos rechazar estas extralimitaciones que a menudo acompañan a las agendas nobles”, afirmó desde Nueva York.












