La cadena hotelera española dejará de operar doce establecimientos vinculados a GAESA, el conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas de la dictadura cubana.
La cadena hotelera española Iberostar anunció que dejará de operar doce hoteles en Cuba que estaban vinculados a GAESA, el poderoso conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas de la dictadura cubana y sancionado por Estados Unidos durante la administración de Donald Trump.
La decisión representa un nuevo revés para el régimen de La Habana, que atraviesa una de las peores crisis económicas de las últimas décadas, marcada por la escasez de alimentos, combustible y medicamentos, además de una fuerte caída en el turismo internacional.
Según informó el medio colombiano Última Hora Caracol, la medida comenzó a implementarse este martes y afecta a una docena de establecimientos asociados a empresas controladas por GAESA.
Qué es GAESA y por qué fue sancionada por Estados Unidos
GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.) es el principal conglomerado económico de Cuba y controla sectores estratégicos de la economía de la isla, incluyendo hoteles, puertos, comercio minorista, infraestructura y actividades financieras.
Durante el primer mandato de Donald Trump, Estados Unidos aplicó sanciones contra diversas empresas vinculadas a GAESA al considerar que los ingresos generados por esas compañías fortalecían a la estructura política y represiva de la dictadura cubana.
Iberostar mantendrá una presencia limitada en la isla
Las restricciones impulsadas por Washington buscaron limitar el flujo de capitales hacia las organizaciones controladas por los militares y aumentar la presión económica sobre el régimen comunista.
Iberostar mantendrá una presencia limitada en la isla
Pese a la salida de estos doce establecimientos, Iberostar no abandonará completamente el mercado cubano.
De acuerdo con la información difundida, la compañía mantendrá operaciones en algunos hoteles que no pertenecen al conglomerado militar y que se encuentran fuera del alcance de las sanciones estadounidenses.
La decisión parece formar parte de una estrategia destinada a reducir riesgos regulatorios y financieros sin renunciar por completo a uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe.
Un contexto cada vez más complicado para el régimen cubano
La noticia llega en un momento especialmente delicado para la dictadura encabezada por Miguel Díaz-Canel y tutelada políticamente por Raúl Castro.
Iberostar mantendrá una presencia limitada en la isla
Durante los últimos años, Cuba experimentó una profunda crisis económica agravada por la caída del turismo, la disminución de ingresos provenientes de Venezuela y el endurecimiento de las sanciones estadounidenses.
A esto se suman frecuentes apagones, inflación creciente y una ola migratoria sin precedentes que ha llevado a cientos de miles de cubanos a abandonar la isla.
La salida de Iberostar de hoteles vinculados a GAESA constituye un nuevo golpe para una de las principales fuentes de ingresos en divisas del régimen, que depende en gran medida de la actividad turística para sostener una economía cada vez más debilitada.
La decisión también refleja el impacto que continúan teniendo las sanciones impulsadas por Estados Unidos contra las estructuras empresariales controladas por las Fuerzas Armadas cubanas, consideradas por Washington como uno de los pilares fundamentales de la permanencia de la dictadura en el poder.