En Coronel Suárez, el intendente Ricardo Moccero aprobó un 2% al combustible y subió la tasa vial.
Compartir:
En línea con una tendencia que se repite en distintos municipios gobernados por el kirchnerismo, el intendente Ricardo Moccero impulsó y logró aprobar un nuevo impuesto en Coronel Suárez, que vuelve a golpear el bolsillo de vecinos, productores y trabajadores.
En las últimas horas del 23 de diciembre, el Concejo Deliberante aprobó la ordenanza fiscal impositiva para 2026 que incorpora un impuesto del 2% sobre los combustibles, incrementa en 10% la tasa vial y eleva al 94% la libre disponibilidad de lo recaudado. La votación fue ajustada y se definió gracias al doble voto de la presidenta del cuerpo deliberativo, tras una sesión cuestionada por su convocatoria a último momento.
Ricardo Moccero intendente de Coronel Suarez.
La iniciativa generó un inmediato rechazo del sector productivo local y de entidades rurales. Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) advirtieron que más impuestos implican menos producción y menos trabajo, en una región donde los caminos rurales presentan un deterioro histórico y no existen mejoras visibles que justifiquen el aumento.
Uno de los puntos más cuestionados es el destino de los fondos. Con la nueva ordenanza, casi la totalidad de la tasa vial pasa a rentas generales, lo que habilita su uso discrecional. Productores presentes en la sesión señalaron que la tasa, lejos de tener una contraprestación concreta, se convierte en una caja flexible para el Ejecutivo municipal. En términos prácticos, el impacto acumulado de las subas implica aumentos efectivos que oscilan entre el 100% y el 500% en distintos tributos locales.
El nuevo impuesto al combustible también despierta críticas por su alcance desigual. Aunque se argumenta que estaría destinado a mejorar la red vial urbana, solo se aplicaría en la ciudad cabecera y zonas cercanas, mientras que todo el partido pagará el 2% adicional, incluso localidades que no recibirán obras ni mejoras.
Ricardo Moccero junto a Axel Kicillof.
Vecinos y trabajadores advirtieron que el tributo no afecta solo al campo, sino a toda la población: remiseros, pequeños comerciantes y familias que dependen del combustible para su vida cotidiana. Aunque el porcentaje parezca bajo, el efecto es directo y acumulativo sobre el costo de vida.
Mientras el Gobierno nacional avanza en una agenda de reducción de impuestos y eliminación de tasas distorsivas para aliviar la presión fiscal, municipios alineados con el kirchnerismo siguen recurriendo al aumento de tributos locales para el despilfarro. El caso de Coronel Suárez se suma a una lista cada vez más extensa de intendentes que eligen seguir castigando a los trabajadores.