El Índice de Producción Industrial Pesquero del INDEC registró en junio una suba interanual del 232,6%, con la pesca marítima creciendo 325,9% y los buques congeladores 411,3%.
La recuperación de la economía real argentina sigue sumando hitos. Según el último informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sobre el Índice de Producción Industrial Pesquero (IPI pesquero), la actividad pesquera general registró un asombroso salto del 232,6% interanual en junio de 2026 respecto al mismo mes del año anterior.
En el nivel más específico de las especies, el desempeño sectorial muestra un récord absoluto y sin precedentes en el rubro de los crustáceos, impulsados con fuerza por el langostino como principal motor de la actividad. La pesca de crustáceos experimentó un salto verdaderamente meteórico del 11.206,3% interanual en junio, acumulando un alza del 187,2% en lo que va del año. El impacto de esta categoría fue de tal magnitud que aportó por sí sola 268 puntos porcentuales a la variación interanual positiva del IPI pesquero.
Índice de Producción Industrial Pesquero
Este monumental crecimiento se consolida con un alza acumulada del 34,8% en el primer semestre de 2026, además de experimentar un crecimiento mensual desestacionalizado del 28,4% respecto a mayo de 2026. La actividad demuestra que, al normalizar el marco operativo, el sector privado responde de manera inmediata y vigorosa.
Al desglosar este comportamiento general por sectores de actividad y tipo de flota, los resultados revelan la supremacía del sector privado en alta mar.
La pesca marítima fue la indiscutible protagonista del mes, anotando un descomunal crecimiento interanual del 325,9% y acumulando una mejora del 38,6% en el semestre. Este dinamismo contrasta con el avance mucho más moderado de la acuicultura, sector que registró una suba del 9,1% interanual y un 18% en el acumulado anual.
Asimismo, la reactivación se reflejó con fuerza en ambos segmentos de la flota comercial, evidenciando el éxito de la inversión privada y la libertad de trabajo.
Los buques congeladores lideraron el despegue con un vertiginoso incremento interanual del 411,3% y una suba acumulada del 56,3% en el semestre. Por su parte, los desembarques de buques fresqueros acompañaron con un sólido aumento del 95,3% respecto a junio de 2025, acumulando una mejora del 2,9% de enero a junio.
En las otras categorías de especies, los números muestran dinámicas dispares pero lógicas. El grupo de los peces mantuvo una evolución positiva y constante, con un incremento interanual del 11,8% en junio, un avance acumulado del 14,6% en el semestre, y aportando 6,2 puntos porcentuales a la variación interanual general.
El presidente, Javier Milei.
En claro contraste, los moluscos experimentaron un desplome del 91,4% interanual y una caída del 7,8% en el acumulado del semestre, restando 41,6 puntos porcentuales al índice general. Sin embargo, la propia dinámica biológica y comercial explica este descenso: responde al menor aporte de la especie calamar (Illex argentinus), cuya zafra ya había finalizado con anterioridad para el mes de junio.
La explicación detrás de este salto histórico e interanual no es una casualidad matemática, sino el contraste directo entre dos modelos de país: la libertad de producción frente a la extorsión gremial.
En junio de 2025, un violento "conflicto gremial paralizó gran parte de la pesca marítima", particularmente por una disputa salarial entre cámaras empresarias y gremios que mantuvo a la flota congeladora amarrada durante varias semanas, resultando en "la flota tangonera congeladora paralizada por conflictos laborales. Cuatro meses perdidos.".
Aquella parálisis artificial del viejo modelo destruyó la riqueza nacional, ya que en una actividad regida por ciclos biológicos, "el recurso que deja de capturarse en el momento disponible abandona para siempre la ecuación productiva argentina". De hecho, durante 2025, "la flota permaneció amarrada hasta el 1º de agosto".