La combinación de tensiones internacionales, riesgos como la guerra nuclear y el desarrollo de inteligencia artificial, junto con cambios regulatorios en Estados Unidos, forman parte de sus preocupaciones. En ese contexto, el país sudamericano aparece como una opción viable dentro de su visión de “plan B”.
El giro hacia Argentina también está vinculado a su inquietud por el rumbo de Estados Unidos, particularmente en California, donde se debate una iniciativa que podría imponer un impuesto significativo a los multimillonarios.
Frente a esto, el empresario intensificó su búsqueda de alternativas fuera de ese estado y comenzó a evaluar seriamente radicarse en Buenos Aires hace aproximadamente un año.














