Mientras los mercados europeos y emergentes lograron rendimientos moderadamente positivos y la bolsa de Estados Unidos registró retornos destacados, Argentina jugó su propio partido: el carry trade alcanzó ganancias récord y las acciones argentinas llegaron a escalar hasta un 300% en dólares. Las empresas locales que cotizan en Wall Street vieron crecer exponencialmente su capitalización bursátil.
"El que apostó por el peso ganó", afirmó GMA Capital. Gracias a la apreciación significativa del peso frente al Contado con Liquidación (CCL), el carry trade con plazos fijos generó ganancias del 42% en dólares, superando incluso el récord de 2003. Además, la recuperación de la curva de bonos en pesos contribuyó al desempeño del mercado.
En este contexto, las acciones argentinas, especialmente del sector bancario, alcanzaron aumentos de hasta un 300% en dólares, y el S&P Merval superó los USD 2.100, acercándose a máximos históricos.
Una fiesta en los mercados
El carry trade, una estrategia que consiste en invertir en instrumentos en pesos aprovechando las altas tasas de interés locales frente al crawling peg del Banco Central del 2% mensual, tuvo rendimientos sorprendentes. Por ejemplo, el bono de tasa fija TO26 acumuló un retorno del 176% en dólares.
Por otro lado, los plazos fijos UVA lograron rendimientos superiores al 130% medidos al tipo de cambio CCL, aprovechando el aumento inflacionario que siguió al reordenamiento macroeconómico. Sin embargo, el mayor hito fue el carry trade con Badlar, que alcanzó un 42% en dólares, marcando el récord más alto de los últimos 23 años.











