La llegada de Starlink a la Argentina bajo el Gobierno de Javier Milei representó un punto de inflexión en el acceso a internet a nivel global, y nuestro país no fue la excepción.
Tanto en áreas rurales y remotas, donde la conectividad tradicional era prácticamente nula, como en regiones con mayor acceso a servicios de internet, la posibilidad de contar con una conexión de alta velocidad y baja latencia, gracias a una red de satélites en órbita baja, despertó el interés de miles de usuarios que veían en esta tecnología la solución a sus problemas de conectividad.
La facilidad de instalación, la ausencia de compromisos contractuales a largo plazo y la posibilidad de acceder a internet desde cualquier ubicación hicieron de Starlink una alternativa sumamente atractiva.











