Este martes, la Fuerza Aérea Argentina presentó el primer avión de combate F-16 Fighting Falcon, denominado "número 25", de un total de 25 comprados por el Gobierno de Javier Milei a Dinamarca.
Esta adquisición marca el regreso de los aviones supersónicos de combate al país después de casi una década caracterizada por la destrucción de las fuerzas armadas por parte de los distintos gobiernos, especialmente el kirchnerismo.
El acto tuvo lugar en la VI Brigada Aérea de Tandil, que será la base operativa de estas aeronaves. Aunque por el momento se trata de una única unidad, se llevarán a cabo obras de reacondicionamiento en la pista y la construcción de nuevos hangares para albergar a toda la flota.
Esta brigada fue anteriormente la sede de los Mirage, desprogramados en 2015, mientras que los A-4AR de la Fuerza Aérea han enfrentado problemas técnicos, lo que podría llevarlos a quedar definitivamente fuera de servicio.











