El recién juramentado presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que declarará la inmigración ilegal en la frontera entre Estados Unidos y México como una emergencia nacional, y ya está tomando medidas al respecto.
En su discurso inaugural, Trump detalló iniciativas que incluyen el despliegue de tropas en la frontera, el aumento de las deportaciones de delincuentes y la utilización de una antigua ley de guerra para actuar contra pandillas extranjeras en el país.
Trump afirmó que invocará la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, una normativa no utilizada desde la Segunda Guerra Mundial, para combatir a miembros de pandillas criminales extranjeras. Esta ley permitió en su momento la detención de no ciudadanos de ascendencia japonesa, alemana e italiana en campos de internamiento.











