Santilli afirmó que el Gobierno intentará reponer en el Senado el capítulo fiscal clave del Presupuesto 2026.
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El Ministro del Interior, Diego Santilli, confirmó que el Gobierno nacional buscará reponer en el Senado el capítulo 11 del Presupuesto 2026. Este fue impulsado por el presidente Javier Milei y rechazado por la oposición durante su tratamiento en la Cámara de Diputados.
El capítulo en cuestión incluía un artículo con la derogación de las leyes de Emergencia en Discapacidad y Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso golpista previo al 10 de diciembre. Este capítulo fue eliminado durante la votación en particular, pese a que el proyecto obtuvo media sanción en general.
“Ese punto te puede generar un desequilibrio hacia adelante, que para mí hay que corregirlo en el Senado”, sostuvo Santilli en diálogo con Radio Mitre. Se refirió al impacto fiscal negativo que tendría mantener asignaciones por fuera de la norma presupuestaria.
Santilli en entrevista con Feimann
El “cambio cultural” que impulsa Milei
En su análisis, el Ministro apuntó al rol de los gobernadores y a la falta de alineamiento de algunos legisladores. Esto se debe a que hay diputados que no se comprometen con el cambio de rumbo planteado por el Gobierno Nacional.
“Hay muchos que entienden ese cambio cultural que el presidente ha planteado. De hecho, han bajado 2,5% de su gasto, han ordenado”, señaló Santilli. Y agregó: “Hubo gobernadores que no pudieron convencer de ese cambio cultural a muchos o a algunos de sus diputados”.
En esa línea, ratificó que el bloque oficialista trabajará para revertir la situación en la Cámara Alta. “Vamos a trabajar en el Senado para corregir ese articulado”, afirmó. Aunque al mismo tiempo destacó el aval general al proyecto: “Lo que se logró es un paso muy importante, venimos de tres años sin presupuesto”.
Santilli abordó las negociaciones con los gobernadores y sus diputados
El equilibrio fiscal como eje innegociable
Santilli dejó en claro que el fondo de la discusión no es político-partidario, sino fiscal y estructural. Según explicó, permitir asignaciones permanentes por fuera del Presupuesto comprometería el equilibrio de las cuentas públicas.
“Es innegociable tener un presupuesto que dé crecimiento, que tenga equilibrio fiscal, que genere trabajo, que son los temas que estamos discutiendo en este período de seis meses”, afirmó el ministro.
Desde el Gobierno consideran que el capítulo 11 es una herramienta clave para consolidar el orden fiscal. Además de evitar que el Presupuesto vuelva a convertirse en una suma de parches y excepciones, como ocurrió durante los últimos años.
El enojo del PRO
Por otro lado, Santilli se refirió al enojo del PRO, encabezado por Cristian Ritondo. Este se debió a ladesignación de los auditores de la Auditoría General de la Nación (AGN) durante la sesión en Diputados.
Desde el bloque amarillo llegaron a afirmar que “la relación está rota” y acusaron al oficialismo de "acordar con el kirchnerismo". Sin poner en consideración que los auditores deben ser de distintos espacios políticos en pos de garantizar la transparencia.
La designación incluyó a Mónica Almada por La Libertad Avanza, Juan Forlón por el kirchnerismo y Pamela Calletti, aliada del gobernador salteño Gustavo Sáenz.
Consultado sobre la tensión con el PRO, Santilli buscó bajar el tono, aunque no negó el malestar. “La calentura del momento es válida”, reconoció. Pero sostuvo que ambas fuerzas deberán “encontrar un camino” para seguir trabajando juntas.
“El trabajo que hace Cristian es muy importante y el trabajo que viene haciendo el PRO sosteniendo las reformas también lo es”, indicó. Marcando diferencias con la postura más exagerada del bloque amarillo.
Diego Santilli ingresando a reuniones en Casa Rosada
Reforma laboral y el desafío del empleo formal
Finalmente, Santilli destacó la importancia de avanzar con la reforma laboral y remarcó el volumen inédito de participación en el debate. “Tenemos dictamen, esto no pasaba nunca", dijo. Y agregó: "Se han recepcionado casi dos mil pedidos de audiencia y de discusión sobre la temática”.
El ministro planteó la magnitud del problema laboral en Argentina: “Argentina tiene veintitrés millones de argentinos con posibilidad de trabajo. Seis millones lo tienen en el sector privado formal, tres millones el sector público. ¿Qué pasa con el resto de los catorce millones? Entonces, ahí empieza la discusión”.
En ese marco, defendió la reforma laboral como una herramienta clave para reducir la informalidad y ampliar las personas que acceden a derechos. Subrayó que el Senado será una instancia decisiva para consolidar el rumbo de las reformas impulsadas por el Gobierno.