El riesgo país de Argentina podría desplomarse si el presidente Javier Milei consigue la reelección en 2027, mientras que una derrota del oficialismo podría disparar el indicador hacia la zona de los 1.600 puntos básicos, según los escenarios elaborados por Cohen Aliados Financieros.
Para el escenario de continuidad, Cohen proyecta una caída del riesgo país hasta los 260 puntos básicos, tomando como referencia el nivel promedio de los mercados latinoamericanos. Otras proyecciones del mercado ubican incluso el riesgo país en torno a los 217 puntos básicos, en una convergencia hacia el EMBI Global.
La hipótesis supone que una reelección de Milei eliminaría buena parte de la incertidumbre asociada a un eventual cambio de rumbo económico después de 2027. "Si gana la continuidad, Argentina deja de tener un motivo propio para rendir más que la región", explicó Justina Gedikian, estratega de Renta Fija de Cohen, ante los medios.
Javier Milei, Axel Kicillof y Cristina Kirchner.
Con esa compresión del riesgo país, los bonos largos tendrían un importante margen de suba. El informe calcula un potencial de ganancia de hasta 19% frente a las cotizaciones actuales.
Gana el kirchnerismo y se triplica el riesgo país
El escenario contrario contempla un fuerte destrucción de los activos argentinos. Una derrota del gobierno de Javier Milei y un eventual triunfo del kirchnerismo dispararían el riesgo país hacia los 1.600 puntos básicos. En ese caso, algunos bonos podrían perder más de 28 puntos de paridad.
Para establecer esa referencia, Cohen recurrió al antecedente de 2019. "En 2019, cuando el mercado terminó de descontar que Macri no era reelecto, el riesgo país se movió entre 1.470 y 1.990 antes de que apareciera el reperfilamiento", explicó Gedikian.
Axel Kicillof.
La expectativa de continuidad también está incorporada en los precios actuales. La mediana de la curva de bonos analizada por Cohen asigna un 72% de probabilidad a la reelección de Milei y un 28% a una derrota. El porcentaje, sin embargo, cambia según el vencimiento: el GD30 descuenta un 83% de chances de continuidad, mientras que en títulos largos como el AE38 y el GD46 se ubica cerca del 68%.
La financiera concluyó con que mientras la definición electoral permanezca abierta, esa incertidumbre funciona como un límite para la recuperación de los bonos, especialmente hasta que el mercado esté seguro de que el kirchnerismo no logre volver al poder.