El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, defendió el uso del balance de su organismo como una herramienta de política exterior y puso como ejemplo central la intervención realizada para defender al peso argentino frente a los ataques de la oposición kirchnerista durante las elecciones legislativas del año pasado.
Durante una conferencia en la Universidad Southern Methodist, en Texas, Bessent explicó que la estrategia estadounidense apunta a fortalecer alianzas en el continente y sostuvo que Argentina fue el primer caso en el que se aplicó este enfoque.
Según planteó, el Gobierno de Donald Trump consideraba que las políticas del presidente Javier Milei eran sólidas y que la oposición estaba utilizando los mercados financieros para generar temor.
“Nuestro objetivo de política exterior es crear aliados en las Américas. Argentina fue el primer ejemplo de eso, y era mi convencimiento que el Gobierno de Milei tenía políticas sólidas y que la oposición estaba usando los mercados de capital para crear pánico y causar una crisis cambiaria”, dijo Bessent.
El funcionario también explicó cuál fue la lógica detrás de la asistencia estadounidense durante la campaña electoral. “Creíamos que era posible levantar un puente durante las elecciones y que el Gobierno estadounidense ganara dinero y que el presidente Milei cruzara a otro lado y ganara”, indicó.
El respaldo financiero se concretó en octubre del año pasado, antes de las elecciones legislativas, mediante una línea de swap de divisas por hasta USD 20.000 millones. La asistencia fue canalizada a través del Fondo de Estabilización de Cambios (ESF) y llegó en un momento de presión sobre el tipo de cambio, reservas internacionales limitadas e incertidumbre previa a los comicios.
Javier Milei y Scott Bessent.
Bessent reivindicó además su disposición a asumir riesgos en determinadas operaciones financieras y sostuvo que cuenta con una ventaja frente a quienes intentan anticiparse a las decisiones del Tesoro estadounidense.
“La gente puede decir que el secretario del Tesoro está asumiendo un riesgo, pero, bueno, ese es mi sueño. Tengo información asimétrica y ahora la casa soy yo”, afirmó durante su exposición en la Escuela de Negocios Cox.
El funcionario vinculó esta estrategia con los cambios políticos registrados en distintos países de América Latina y mencionó a Chile, Colombia, Ecuador y Bolivia.
Javier Milei y Scott Bessent.
Elogios de Bessent a Milei
En esa misma línea, días atrás, durante una reunión de ministros de Finanzas del G20 realizada en Asheville, Carolina del Norte, había elogiado el programa económico de Milei.
“Argentina está liderando una oportunidad histórica en el hemisferio occidental”, destacó. “Si analizamos en detalle la última elección del presidente Milei, vemos que los sectores más pobres de la sociedad y los jóvenes —que antes se inclinaban por la izquierda— le dieron su apoyo. Así que, como usted mencionó, estamos viendo cambios en Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador, y creo que veremos muchos más casos similares”.
El respaldo estadounidense, sin embargo, fue objeto de cuestionamientos en Washington. Un informe del Congreso de Estados Unidos difundido a comienzos de este año planteó dudas sobre la magnitud y las características de la asistencia financiera a la Argentina y la calificó como una intervención inusual dentro de la política financiera estadounidense.
Bessent también presentó su visión sobre la competencia económica global y sostuvo que existen tres modelos en disputa: el crecimiento promovido por Estados Unidos, al que ubicó junto a América Latina y Japón; el modelo europeo y la economía estatal de China. “En 20 años vamos a ver que fue el modelo estadounidense el que ganó“, aseveró