El secretario de Transporte de la Nación, Franco Mogetta, tomó la decisión de desvincular a Julián Obaid, presidente de la Junta de Seguridad en el Transporte (JST), y a Hilario Lagos, director de Relaciones Institucionales de la misma entidad.
Esto se generó tras detectarse la contratación irregular de servicios de catering por un monto superior a los 13 millones de pesos.
Los gastos, realizados entre los meses de mayo y septiembre de este año, fueron ejecutados sin la autorización correspondiente por parte de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, lo que derivó en su inmediata separación de los cargos.
Además del cuestionado contrato de catering, otras irregularidades administrativas y financieras en la JST salieron a la luz y ya están bajo investigación.
Ante la gravedad de estos hechos, desde la Secretaría de Transporte se tomó la decisión de enviar un equipo de seguimiento de gestión para realizar una auditoría integral del organismo.
Este equipo tendrá la tarea de revisar minuciosamente cada ingreso y egreso de fondos ejecutado por la JST en los últimos meses, con el objetivo de esclarecer los procedimientos llevados a cabo y determinar si existen otros actos de malversación o gestión indebida de recursos.
La medida forma parte de una política más amplia del Gobierno de Javier Milei, quien junto al ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, señalaron en repetidas ocasiones que no se tolerará la corrupción o el uso indebido de recursos públicos en beneficio de intereses particulares o de la clase política.








