El astillero estatal Tandanor recuperó una capacidad estratégica para la industria naval argentina tras avanzar con la primera intervención integral del Syncrolift desde su puesta en funcionamiento, en 1979, una obra impulsada por la actual gestiónque permitió llevar su disponibilidad operativa del 10% al 95%.
La infraestructura, considerada uno de los principales activos productivos de la empresa, también logró ampliar de 4,10 a 5,80 metros el calado máximo de los buques que puede recibir, mientras que una vez terminados los trabajos se proyecta alcanzar una disponibilidad del 99,5% y operar con embarcaciones de hasta 6,20 metros de calado.













