El astillero estatal Tandanor recuperó una capacidad estratégica para la industria naval argentina tras avanzar con la primera intervención integral del Syncrolift desde su puesta en funcionamiento, en 1979, una obra impulsada por la actual gestiónque permitió llevar su disponibilidad operativa del 10% al 95%.
La infraestructura, considerada uno de los principales activos productivos de la empresa, también logró ampliar de 4,10 a 5,80 metros el calado máximo de los buques que puede recibir, mientras que una vez terminados los trabajos se proyecta alcanzar una disponibilidad del 99,5% y operar con embarcaciones de hasta 6,20 metros de calado.
El Syncrolift de Tandanor.
El Syncrolift tiene 184 metros de largo y 32,90 metros de ancho, lo que lo convierte en el sistema de este tipo más grande de la región y el segundo de mayor tamaño de todo el continente americano. Su función permite elevar embarcaciones de hasta 15.000 toneladas y trasladarlas posteriormente mediante rieles hacia cuatro gradas de trabajo independientes.
Durante décadas, la acumulación de sedimentos debajo de la plataforma redujo progresivamente la profundidad disponible y terminó limitando severamente su utilización. La situación había llevado la disponibilidad operativa a apenas el 10%, equivalente a unos 36 días por año para buques de gran calado en condiciones normales.
Frente a ese deterioro, durante 2025 la administración de Javier Milei llevó adelante la planificación técnica y administrativa de una intervención destinada a recuperar la infraestructura sin interrumpir la actividad del astillero. Tras la elaboración de los pliegos, la obtención de permisos ambientales y el proceso de licitación pública, los trabajos comenzaron en enero de 2026.
Desde entonces, ya fueron retirados más de 23.000 metros cúbicos de sedimentos acumulados debajo de la plataforma. El avance de la obra permitió elevar la disponibilidad hasta el 95% y recuperar una profundidad equivalente a buena parte de la capacidad perdida durante las últimas décadas.
El Syncrolift de Tandanor.
La mejora amplía directamente el universo de embarcaciones que Tandanor puede reparar o construir, reduce su dependencia de las condiciones de marea y le permite competir por contratos de mayor complejidad tanto en el mercado argentino como en el internacional.
El presidente de Tandanor, Tomás Etcheverry, destacó que la recuperación permitirá que buques que anteriormente tenían restringido el ingreso puedan volver a operar en las instalaciones y aseguró que la mejora fortalece la posición competitiva del astillero.