La empresa Eficiencia Ambiental, con sede en Quilmes y cuyo socio mayoritario es Mario Di Paolo, se instaló en el Parque Industrial de Concordia presentada como una planta dedicada a la recuperación y reprocesamiento de aceites minerales usados, al tratamiento de residuos contaminados con hidrocarburos y a la recuperación de residuos eléctricos y electrónicos. Esa fue, al menos, la actividad que se dio a conocer públicamente ante la comunidad.
Sin embargo, en los primeros meses de este año se habrían iniciado gestiones para habilitar un incinerador de residuos peligrosos dentro de la planta, una actividad de mucho mayor alcance que no apareció con la misma claridad en la presentación original del proyecto. Todavía no está establecido si esa tecnología estaba contemplada desde el inicio en el Estudio de Impacto Ambiental, en las autorizaciones otorgadas y en el Certificado de Aptitud Ambiental, o si fue incorporada después a un proyecto que se había mostrado a la comunidad con un perfil bien distinto.
La pregunta cobra mayor peso porque la Municipalidad de Concordia le transfirió a título gratuito a Eficiencia Ambiental el Lote 5, Sector IX del Parque Industrial, además de otorgarle beneficios fiscales para desarrollar su actividad. El propio decreto de transferencia exige que en la escritura se dé cumplimiento al artículo 34 inciso c) de la Ley Nacional 24.051, por lo que el municipio no puede alegar desconocimiento sobre la naturaleza de la actividad: sabía desde el inicio que estaba frente a un operador alcanzado por el régimen de residuos peligrosos.













