En el marco del Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, el ministro adelantó que podrían llegar nuevos proyectos al RIGI y destacó el creciente interés inversor por la Argentina.
La República Argentina continúa su proceso de transformación histórico e irreversible. Durante su brillante exposición en el evento Ciclo de coyuntura, organizado por la prestigiosa Bolsa de Comercio de Córdoba, el ministro de Economía, Luis Caputo, trazó un panorama contundente sobre la reconstrucción institucional y el fin del miedo sistemático que la política tradicional impuso sobre los ciudadanos.
Caputo explicó que, a diferencia de las gestiones anteriores que esquivaban las reformas de fondo por cobardía política, esta administración decidió atacar los desequilibrios estructurales de raíz.
Luis Caputo
En ese sentido, denunció el daño psicológico que el traumático corralito de hace 25 años dejó en la sociedad, empujando a los argentinos a desconfiar de sus propias instituciones y a esconder sus ahorros:
“Nos han estado haciendo bullying por años”, fustigó el ministro, agregando que “el corralito pasó hace 25 años; todavía la gente hoy tiene miedo y pierde plata teniendo dólares abajo del colchón porque no se anima a llevarlos al banco”.
Frente a este escenario de tierra arrasada, las políticas de libertad económica del oficialismo ya están cosechando frutos sin precedentes gracias al innovador Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
En un auditorio colmado de empresarios nacionales ansiosos por formar parte del cambio histórico, el ministro de Economía adelantó la inminente llegada de capitales monumentales que reactivarán el aparato productivo de la nación.
De acuerdo con el funcionario, el flujo de proyectos aprobados hasta el momento representa apenas una fracción del colosal interés que despierta la administración libertaria. Con enorme entusiasmo y firmeza, Caputo anunció:
“Esto es solamente de los RIGI que hemos aprobado, que son un tercio de la totalidad. En breve se van a enterar de que son un cuarto porque van a venir alguno que otro RIGI por hasta USD 50.000 millones”.
Milei y Caputo
Este hito financiero sepulta definitivamente el aislamiento internacional y demuestra que el capital privado reconoce a la gestión de Javier Milei como el único garante de seguridad jurídica y estabilidad en la región.
El titular del Palacio de Hacienda no esquivó la confrontación con los sectores corporativistas y opositores que intentan sembrar alertas infundadas sobre la caída de la actividad. Con datos demoledores, Caputo desmitificó los supuestos éxitos del modelo de sustitución de importaciones y la obra pública cartelizada del pasado.
El ministro detalló cómo, bajo el amparo de los "cracks" de los gobiernos de izquierda, el sector industrial sufrió una caída real del 10%. Para aquellos detractores del libre mercado, el ministro fue implacable al recordarles cómo se estafaba a los consumidores argentinos:
“La industria en esos años, en el modelo de los cracks anteriores, cayó 10% a pesar de estar subsidiada en tarifas por todos los argentinos, porque todos los boludos como nosotros pagábamos las cosas 10 veces lo que valían. Para todos los tarados que hablan de la industria...”.
De igual manera, el despilfarro fiscal disfrazado de infraestructura estatal fue expuesto con crudeza. Caputo reveló que se dilapidaron casi 15 puntos del producto bruto interno en obras que jamás beneficiaron a los ciudadanos, resultando en un derrumbe del 1% en la construcción:
Luis Caputo
“Nos debemos haber gastado casi 15 puntos del producto y no heredamos las autopistas europeas. La construcción cayó 1% y ¿dónde fue esa plata? Todos los sabemos. Vamos a decir las cosas como son”.
El nuevo paradigma del gobierno de Javier Milei propone un giro de 180 grados: la modernización del país estará liderada por las fuerzas del mercado. Luis Caputo proyectó que en tan solo dos años la Argentina experimentará una transformación de infraestructura sin precedentes.
Este cambio fenomenal se logrará mediante la entrega de concesiones de rutas nacionales a empresas privadas y a través de una eficiente coordinación con las provincias para acceder a créditos de organismos multilaterales de financiamiento.
A pesar de las diferencias ideológicas de la vieja política, el ministro destacó la excelente sintonía de gestión con los mandatarios del interior para el desarrollo federal: “Trabajo bárbaro con los gobernadores y son todos de la oposición. No hay problema, mientras que el objetivo sea el que le vaya mejor a los argentinos está perfecto”.
Finalmente, en una muestra de madurez política y tras el histórico triunfo oficialista en las elecciones legislativas del 2025, Caputo asumió el compromiso personal de profundizar el diálogo territorial y las negociaciones políticas.
Como muestra de esta renovada agenda de viajes al interior del país, el ministro se trasladará este jueves a la provincia de Catamarca junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, para continuar consolidando las bases de la reconstrucción nacional y garantizar que el aluvión de inversiones llegue a cada rincón del suelo argentino.