La reconstrucción de la República Argentina bajo el mandato del Presidente Javier Milei ha abierto un escenario de batalla abierta contra las corporaciones empresariales que durante décadas usufructuaron la protección estatal. Este choque de visiones de fondo tuvo su máxima expresión este miércoles, donde se desarrolló el encuentro empresarial Vientos de cambio. Allí, el Ministro de Economía, Luis Caputo, enfrentó con firmeza y altura conceptual los ataques corporativistas de la Unión Industrial Argentina (UIA).
La tensión escaló tras los agravios de Guillermo Moretti, vicepresidente de la entidad fabril, quien en un intento por desprestigiar la solvencia técnica del funcionario nacional lo calificó despectivamente diciendo que “estamos manejados por un trader que no sabe lo que es un torno”.

Ante esta agresión, el Ministro Caputo no titubeó y propinó una respuesta demoledora que marca el norte moral del gobierno: “Entiendo perfectamente las frustraciones que todo cambio genera, segundo porque cada uno defiende sus intereses”, introduciendo una distinción ética fundamental frente a la corporación prebendaria al sentenciar que: “Como ministro de Economía, me toca defender los intereses de 48 millones de argentinos, no de determinados empresarios”.
Esta firme postura gubernamental se evidenció además en un desplante histórico durante el Día de la Industria: ningún funcionario nacional participó del acto oficial de la UIA en la planta del Laboratorio Elea, ubicado en Malvinas Argentinas, marcando un drástico contraste con el año anterior cuando el propio Caputo y Diego Santilli —entonces ministro del Interior— sí habían participado del evento.












