En un sorpresivo cambio de estrategia, los demandantes que obtuvieron un fallo favorable contra Argentina por la expropiación de YPF en 2012 han informado ante la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York que ya no buscan quedarse con el 51% de las acciones de la petrolera estatal.
Esta decisión representa un giro significativo en una batalla legal que lleva más de una década por culpa del kirchnerismo y que había puesto en jaque la soberanía sobre la principal empresa energética del país.
El grupo demandante, encabezado por el fondo Burford Capital y los beneficiarios de Petersen Energía y Eton Park, notificó por escrito al tribunal que no tienen interés en administrar una petrolera y que están dispuestos a aceptar condiciones que permitan revertir fácilmente la transferencia de acciones en caso de que Argentina tenga éxito en su apelación.












