En medio de la profunda crisis interna agravada por la histórica derrota del PRO en las elecciones legislativas de la Ciudad el domingo, el expresidente Mauricio Macri optó por subirse a un avión privado con rumbo a Europa para cumplir con compromisos que, según indicó, tenía con la Fundación FIFA.
El propio líder del partido confirmó el viaje en la única entrevista que brindó tras los pobres resultados obtenidos por su candidata, Silvia Lospennato, en las elecciones para legisladores porteños. La coalición oficialista de la Ciudad no solo alcanzó un 16%, muy por debajo del 30% que logró el candidato de Javier Milei, Manuel Adorni, sino que además perdió en las 15 Comunas.
Alrededor de las 23:30 del domingo, Macri abordó un avión privado Dassault Falcon 900EX, con matrícula LV-GQK. Partió desde el Aeroparque Metropolitano acompañado por su esposa Juliana Awada, el empresario del sector energético Alejandro Macfarlane y su pareja Clara Echevarrieta Gowland.

Según informaron fuentes del sector aerocomercial, la aeronave hizo una escala técnica en el aeropuerto de Espargos, en Cabo Verde, antes de seguir su trayecto rumbo a Madrid. Los pasajeros viajaron acompañados por tres tripulantes en este exclusivo vuelo.








