La regularización masiva impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez en España podría derivar en la legalización de más de tres millones de inmigrantes ilegales junto a sus familias en el plazo de un año.
Así lo estiman altos mandos del área de Extranjería, que basan sus cálculos en el efecto multiplicador de las reagrupaciones familiares que podrían solicitar los 1.200.000 peticionarios iniciales.
Según explican, el volumen final podría triplicar ampliamente la cifra de solicitantes individuales. "Por cada persona a la que se regularice su situación, se suman otras tres, como mínimo, si solicita y se concede una reagrupación", advierten desde el área, que expresan una creciente preocupación por el alcance real del proceso.

El malestar dentro de los organismos implicados no se limita únicamente a la magnitud de la medida. También se dirige hacia la gestión del procedimiento, especialmente por la decisión del presidente socialista Pedro Sánchez de excluir a la Policía Nacional del control directo de los trámites.











