El próximo domingo, la ciudad de Rosario se enfrenta a una encrucijada determinante: elegir entre el crecimiento y la libertad que propugna el exitoso gobierno de Javier Milei o sumergirse en el abismo del estatismo y la decadencia que encarna el kirchnerismo, ahora a través de su candidato local, Juan Monteverde. Este referente de Ciudad Futura, quien en 2016 ya evidenciaba sus intenciones expropiatorias al tuitear: "Vamos a presentar un proyecto de ordenanza para expropiar las tierras del Tambo", se presenta como una "cara nueva" pero es, en realidad, el mismo rostro del fracaso.
La promesa de Juan Monteverde, el candidato impulsado por las facciones más recalcitrantes del kirchnerismo y con el aval de figuras como Juan Grabois, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, no es otra que la de un proyecto de "fuerte intervención estatal, más regulación y una visión de izquierda que ya fracasó en todos los niveles de gobierno".











