La Universidad Madres de Plaza de Mayo rechazó la auditoría propuesta por el gobierno nacional, lo que no hace más que escalar la tensión entre las partes. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, denunció graves irregularidades en la institución y afirmó que las autoridades de la universidad “tienen miedo” de lo que el rector normalizador, Eduardo Maurizzio, pueda descubrir al revisar los estados contables.
Álvarez, en diálogo con Radio Mitre, describió la situación administrativa de la universidad como un "caos", señalando la existencia de dos rectores “electos entre sí” sin autorización oficial, y la falta de un sistema contable adecuado. Según el funcionario, los sueldos de los empleados se liquidan manualmente y el Estado no tiene claridad sobre la cantidad exacta de personas que trabajan en la universidad. “Se estima que hay unas 250 personas, pero no tenemos certeza porque se han nombrado empleados sin control”, explicó.












