La causa por la soberanía de las Islas Malvinas sigue más viva que nunca en el alma de los argentinos bajo la gestión de Javier Milei. En este nuevo clima de época nacionalista y derechista, donde se barren las políticas de sumisión del pasado para dar paso a la reivindicación directa de nuestros combatientes, la soberanía territorial se defiende con actos de absoluto coraje individual frente a una usurpación británica que mantiene un aeropuerto militarizado y somete a los argentinos a interrogatorios exhaustivos y hostiles al ingresar con pasaporte.
Bajo este escenario de tensiones no resueltas, el veterano de guerra Eduardo Canitrot, quien actualmente se desempeña con honor como secretario de la cartera de Desarrollo Social, concretó su regreso al territorio nacional usurpado tras 44 años de haber defendido la Patria en 1982.
Con apenas menos de 20 años cuando fue convocado a combatir, Canitrot retornó el 12 de agosto de 2026 acompañado de su hija para transmitir el legado de soberanía a las nuevas generaciones: “Para que recuerden cuando uno no esté más”.
A pesar de las estrictas prohibiciones impuestas por la administración de la ocupación, este héroe nacional desafió el orden británico e hizo flamear la bandera argentina por las calles de las islas. El foco principal de esta valiente acción fue rendir un profundo e irrenunciable homenaje al capitán Pedro Edgardo Giachino, héroe nacional y el primer caído argentino tras perder la vida heroicamente durante el desembarco del 2 de abril de 1982.













