María Eugenia Vidal fue designada como jefa de campaña del PRO, el partido del expresidente Mauricio Macri, de cara a las elecciones legislativas del 18 de mayo de 2025 en la Ciudad de Buenos Aires, un rol con el que buscará proyectar al partido como un espacio "liberal", defensor de los recortes del gasto y la reducción de impuestos.
Sin embargo, esta narrativa choca fuertemente con el preocupante historial político de Vidal, quien durante su gestión como gobernadora de la provincia de Buenos Aires (2015-2019) demostró estar lejos de los principios que ahora el PRO dice encarnar.
Lejos de ser una abanderada del ajuste fiscal o el liberalismo, su pasado revela una postura intervencionista y autoritaria que incluyó subas de impuestos y amenazas a empresarios, desmintiendo las supuestas ideas que hoy ella y su partido intentan vender.












