
Vecinos de Mendiolaza buscan echar a la intendenta del PRO por su desastrosa gestión
Vecinos autoconvocados comenzaron el trámite formal para solicitar la destitución de Adela Arning.
Un grupo de vecinos impulsa un procedimiento para pedir la revocatoria del mandato de la intendenta de Mendiolaza, Adela Arning (PRO), debido a su desastrosa gestión. En este contexto, ocurrió un grave episodio en una comisaría.
Mientras tanto, desde el Gobierno provincial siguen el desarrollo del conflicto con precaución, considerando que lo sucedido en Mendiolaza, ubicado en Córdoba, podría repetirse en otras localidades.
Vecinos autoconvocados comenzaron el trámite formal para solicitar la destitución de Arning como jefa comunal de la ciudad. La crisis institucional que atraviesa Mendiolaza ya ha excedido el período habitual en el cual los nuevos gobiernos suelen culpar a las administraciones anteriores por los problemas. Según los testimonios de los residentes, la situación en la zona de Sierras Chicas es cada vez peor.
El mal funcionamiento de los servicios esenciales, sumado a subas en las tasas municipales que en algunos casos superaron el 100%, fue el detonante para que la ciudadanía decidiera movilizarse. Deficiencias en la recolección de basura, falta de mantenimiento en plazas, calles y problemas con la iluminación pública encabezan una extensa lista de quejas.

Uno de los referentes del movimiento vecinal es Alberto Dalmasso, quien lidera la propuesta de remoción del cargo. Con el aval de la Justicia Electoral de la provincia, comenzaron la recolección de las 1300 firmas necesarias para dar curso a la revocatoria del mandato y convocar a nuevas elecciones.
El incidente en la comisaría
Durante la tarde del martes, la intendenta Adela Arning se presentó en la comisaría de Mendiolaza, donde los vecinos están llevando a cabo la certificación de firmas para impulsar su revocatoria. Según relataron varios testigos, la jefa comunal llegó acompañada por tres abogados constitucionalistas con el objetivo de intentar frenar el proceso que se encuentra en curso.
"Los oficiales jovencitos se vieron apabullados por los abogados pero la señora que certifican las firmas pidió que llamen a los superiores porque no iba a claudicar. A los minutos llegó un patrullero. La Comisaria responsable atendió a los abogados y a la Intendenta, y les dijo: 'doctores ustedes hagan el planteo que quieran pero no nos pueden decir que tenemos que hacer, estamos haciendo lo que nos pidió la Justicia'", contó Dalmasso, referente del grupo vecinal. Tras ese tenso intercambio, se desató un enfrentamiento verbal entre Arning y algunos vecinos, en un clima de alta tensión.
Quienes impulsan el proceso de revocatoria señalan que este tipo de actitudes autoritarias por parte de la intendenta del PRO son comunes y generan hartazgo entre la población. Para ellos, lo ocurrido en la comisaría no fue un hecho aislado, sino una muestra más del estilo de conducción que rechazan.

El rumbo judicial que adopte Arning será determinante para intentar frenar el procedimiento en marcha. Sin embargo, frente al rápido avance de la recolección de firmas, se espera que la Justicia Electoral Provincial intervenga en breve. El creciente malestar ciudadano podría representar un serio obstáculo para la continuidad de la actual gestión.
Arning asumió como intendenta en diciembre de 2023, tras imponerse en una elección muy reñida que contó con múltiples postulantes. Su victoria fue por un margen estrecho: apenas 22 votos la separaron de su principal rival.
La revocatoria es una herramienta que la ciudadanía puede utilizar para poner fin al mandato de un funcionario, enmarcada en el ejercicio democrático. Sin embargo, advierten que lo que ocurra allí podría sentar un precedente para otras localidades de Córdoba.
La eventual remoción de Arning podría desatar un "efecto dominó" en varios municipios del interior que atraviesan situaciones similares de descontento.
Más noticias: