En el día de hoy, una marcha convocada por sectores de izquierda, radicales y kirchneristas, bajo la excusa de "defender la educación pública", se transformó en un episodio violento y de clara manipulación política.
Los manifestantes, lejos de estar motivados por una genuina preocupación por la educación universitaria, fueron parte de una estrategia organizada para desestabilizar al Gobierno de Javier Milei.
Luego de rechazar la propuesta de aumento salarial para los docentes universitarios, ofrecida por el Gobierno, en una movida política coordinada, los manifestantes de izquierda marcharon en las calles.
La presencia de dirigentes como la expresidente condenada por corrupción, Cristina Kirchner, y el ex ministro de Economía, Sergio Massa, responsable directo de la crisis económica, puso en evidencia que el motivo real de la movilización estaba lejos de ser la supuesta "defensa de las universidades".
La participación de Massa, quien en 2022 como superministro de Economía recortó $70.000.000.000 al presupuesto del Ministerio de Educación, revela la hipocresía de quienes ahora buscan beneficiarse políticamente de esta situación.












