El Gobierno presentó la Tarjeta Joven, una iniciativa que ofrecerá beneficios educativos y laborales a personas de entre 18 y 30 años. El Ministerio de la Juventud afirmó que busca reducir brechas de acceso a oportunidades.
Varios economistas advirtieron que el plan podría convertirse en una carga fiscal si no se controla su ejecución. Cuestionan la ausencia de métricas claras que midan impacto real y transparencia en la entrega.














