La comunidad pesquera de Labodrie, al norte de Puerto Príncipe, sufrió una brutal ola de violencia que dejó al menos 42 muertos, incluyendo un niño de cuatro años y su familia.
Las bandas armadas incendiaron casas y provocaron el caos en la zona, generando temor entre los habitantes. La situación ha sido calificada como crisis humanitaria por vecinos y autoridades locales.
El ataque ha afectado a todas las edades, con niños, mujeres y ancianos entre las víctimas. La comunidad se encuentra consternada y desplazada, buscando refugio seguro.















