Berbecue anuncia desplazamiento parcial de bandas haitianas
Berbecue declara movilización de bandas haitianas
porRedacción
Sociedad
El líder pandillero Jimmy Chérizier , conocido como “Barbecue”, dijo que retirará a sus hombres de barrios en Puerto Príncipe
El temido líder pandillero Jimmy Chérizier, conocido como “Barbecue”, anunció que se retirará parcialmente a sus hombres de varios barrios de la capital haitiana, una medida que, según afirmó, busca permitir el retorno de familias desplazadas por la violencia.
El anuncio, hecho público este fin de semana, se centra en comunidades como Delmas 30, Solino, Cristo Roi y Nazón, zonas que forman parte del amplio territorio controlado por la coalición criminal G9 an Fanmi e Alye, encabezada por Chérizier.
Líder pandillero Jimmy Chérizier, conocido como “Barbecue”
Aunque la noticia ha generado expectativas entre los miles de haitianos que han tenido que abandonar sus hogares, organizaciones sociales y líderes comunitarios mantienen sus reservas.
La retirada parcial no significa la pérdida de control territorial, pues los pandilleros seguirán dominando el acceso, la movilidad y la seguridad interna de esas comunidades.
"Es un alivio a los medios. La gente podrá volver, pero bajo las reglas de las pandillas", explicó un activista local, señalando que los residentes aún temen represalias y extorsiones.
Analistas en seguridad consideran que este anuncio responde más a un cálculo político de Chérizier que a un gesto humanitario. El líder del G9 ha buscado en repetidas ocasiones proyectarse como un actor indispensable en cualquier negociación nacional, intentando ganar legitimidad frente a la opinión pública e incluso frente a la comunidad internacional.
En la práctica, el control de las pandillas sigue siendo absoluto en la mayor parte de Puerto Príncipe. El Estado carece de capacidad para garantizar la seguridad, mientras que las organizaciones humanitarias continúan denunciando desplazamientos masivos, secuestros, extorsiones y asesinatos.
Con esta jugada, “Barbecue” no solo reafirma su influencia sobre los barrios de la capital, sino que deja claro que el futuro inmediato de miles de familias haitianas sigue dependiendo más de las decisiones de las pandillas que de las autoridades oficiales.