El fenómeno no es exclusivo de República Dominicana. Países de la región también han visto récords de demanda eléctrica durante olas de calor. Sin embargo, en el caso dominicano, la vulnerabilidad es mayor por la falta de planificación a largo plazo y el rezago en la expansión de energías renovables.
Los especialistas señalan que, de continuar la tendencia, el país necesitará no solo aumentar su capacidad de generación , sino también implementar programas de eficiencia energética y modernización de redes , para evitar apagones masivos en temporadas críticas.
Con temperaturas que superan los 35 grados en varias provincias y una sensación térmica aún más elevada, la población recurre al uso intensivo de energía, generando presión adicional en un sistema ya frágil.
"El récord alcanzado debería ser una señal de alarma. No basta con cubrir la demanda del presente, es urgente planificar cómo responderemos a escenarios más extremos en el futuro", advirtió un técnico del sector consultado por este medio.