En Otro Día Perdido, el conductor contó que los videos de construcciones extremas no serían tan artesanales como parecen. Mientras que el mago le respondió con humor.
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En Otro Día Perdido conversaban sobre la colección de inodoros de Natalia Oreiro y su gusto por la arquitectura antigua y las casas de época, Mario Pergolini llevó la charla hacia otro tipo de construcciones: las que se vuelven virales en redes sociales y muestran a supuestos artesanos levantando casas, piletas e hidromasajes en plena selva con herramientas mínimas.
No obstante, el conductor puso en duda la autenticidad de esos videos y reveló que detrás de esas escenas habría mucha más producción de la que se ve en pantalla. La intervención desató una divertida reacción de Agustín “Soy Rada” Aristarán, que confesó haberse sentido traicionado por la revelación.
El comentario apareció en medio de un tono distendido, típico del late night que Pergolini conduce por eltrece. “Viste esos tipos que con dos palos de caña en el medio de la selva se hacen tremendas casas, el otro día vi que era mentira”, lanzó el conductor. Natalia Oreiro se sumó rápido al juego y respondió: “Y sí, alguien lo filma”, marcando la obviedad de que detrás de toda escena viral hay, como mínimo, una cámara y una puesta en escena.
Pergolini, sin embargo, fue más allá de la sospecha básica. “No, pero parece que era mucho más grande y tienen máquinas de todo, me quiero matar”, agregó. La frase apuntó a una de las trampas más repetidas del contenido viral: la ilusión de que todo ocurre de manera artesanal, espontánea y casi primitiva, cuando en realidad puede haber equipos, maquinaria y edición detrás de cámara.
La reacción de Soy Rada
La revelación afectó especialmente a Agustín “Soy Rada” Aristarán, que entró en escena para contar cómo se tomó el dato cuando Pergolini se lo dijo. “Sí, cuando me lo contó me enojé con Mario, una semana no le hablé, le dije ‘¿por qué me contás eso?’”, confesó el comediante. El enojo, claramente exagerado en clave humorística, funcionó porque muchos espectadores se reconocen en esa fascinación por los videos imposibles de construcción en la naturaleza.
Rada explicó que él era un consumidor entregado de ese tipo de contenido. “Me paso horas enteras mirando al hindú dándole con un cosito, hace un hidromasaje en el medio de la selva”, dijo. La imagen resume el encanto de esos clips: una persona aparentemente sola, con instrumentos precarios, transformando tierra, barro, cañas y piedra en una obra monumental.
Pergolini acompañó la escena con otra observación sobre lo inverosímil del formato. “Además está en cuclillas 40 minutos así y se hizo una pileta, ¿cómo lo hizo?”, preguntó, señalando la distancia entre el esfuerzo mostrado y el resultado final. La gracia del intercambio estuvo en desnudar algo que muchos sospechan, pero que prefieren no mirar demasiado para no arruinar la experiencia.
El remate quedó en manos de Rada. “Tiene una excavadora, me lo contó él, ¡qué pisa brotes que es Mario!”, sentenció.