Un grupo de arqueólogos encontró flautas prehistóricas que siguen funcionando y revelan cómo la música formó parte clave de los primeros humanos en Europa.
El hallazgo, hecho en una cueva del sur de Alemania, podría cambiar lo que sabíamos sobre el arte y la cultura en tiempos en que Homo sapiens y neandertales convivían.

Un descubrimiento que reescribe la historia cultural europea
La cueva de Geißenklösterle, ubicada en la región de Jura de Suabia, fue el escenario de este hallazgo arqueológico que sorprende por su estado de conservación y su impacto cultural.
Se trata de flautas hechas con huesos de aves y colmillos de mamut. Datan de hace más de 42.000 años y atribuidas a la cultura auriñaciense, la primera asociada a humanos modernos en Europa.
Instrumentos que todavía pueden sonar
Según las pruebas realizadas, los instrumentos hallados no solo se conservaron casi intactos, sino que pueden emitir sonido, lo que les da un valor único como testimonio vivo del pasado.










