Un grupo de arqueólogosencontró flautas prehistóricas que siguen funcionando y revelan cómo la música formó parte clave de los primeros humanos en Europa.
El hallazgo, hecho en una cueva del sur de Alemania, podría cambiar lo que sabíamos sobre el arte y la cultura en tiempos en que Homo sapiens y neandertales convivían.
Un grupo de arqueólogos encontró flautas prehistóricas que siguen funcionando
Un descubrimiento que reescribe la historia cultural europea
La cueva de Geißenklösterle, ubicada en la región de Jura de Suabia, fue el escenario de este hallazgo arqueológico que sorprende por su estado de conservación y su impacto cultural.
Se trata de flautas hechas con huesos de aves y colmillos de mamut. Datan de hace más de 42.000 años y atribuidas a la cultura auriñaciense, la primera asociada a humanos modernos en Europa.
Instrumentos que todavía pueden sonar
Según las pruebas realizadas, los instrumentos hallados no solo se conservaron casi intactos, sino que pueden emitir sonido, lo que les da un valor único como testimonio vivo del pasado.
Los artefactos pueden emitir sonido
El hallazgo fue publicado en el Journal of Human Evolution por un equipo de las universidades de Tübingen y Oxford.
Expresión simbólica y supervivencia
Estos instrumentos habrían sido utilizados por humanos modernos que convivían con neandertales durante el último período glaciar.
Estos instrumentos habrían sido utilizados por humanos modernos
Contrario a lo que se creía, la música floreció incluso en climas hostiles, con roles sociales y comunicativos que pudieron haber sido fundamentales.
La Kulturpumpe de Europa
Geißenklösterle forma parte de un área considerada uno de los centros de innovación cultural más antiguos de Europa.
Allí también se encontraron esculturas de marfil, figuras animales, ornamentos y otros objetos simbólicos que demuestran un pensamiento complejo y avanzado.