La población alojada en unidades penitenciarias llegó a 121.443 personas, una suba del 7,1% respecto a 2023.
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La Argentina alcanzó a fines de 2024 el nivel más alto de encarcelamientos desde que existen registros oficiales, según un informe del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT).
En este contexto, la población alojada en unidades penitenciarias llegó a 121.443 personas, lo que implicó una suba del 7,1% en relación con el año anterior. El relevamiento confirmó un crecimiento sostenido del sistema de encierro en todo el país, donde la tasa de encarcelamiento se ubicó en 258 detenidos cada 100.000 habitantes, un valor que también marcó un máximo histórico.
En cuanto a la situación judicial, el CNPT indicó que el 62% de los internos contaba con condena firme. En paralelo, el 37,3% permanecía detenido bajo prisión preventiva, a la espera de una sentencia.
Cárcel.
El informe también identificó diferencias marcadas entre jurisdicciones. En Neuquén, casi la totalidad de la población penitenciaria tenía sentencia firme, mientras que en provincias como Córdoba y Formosa cerca de la mitad de los detenidos no había recibido condena definitiva.
El detalle por tipo de delito mostró que la mayor parte de los encarcelamientos respondió a hechos contra la propiedad. Los robos y hurtos concentraron el 36,4% del total. Les siguieron los delitos contra las personas, con el 21,7%, y los vinculados a la integridad sexual, que representaron el 20,5%.
Cárcel.
El perfil del encarcelamiento presentó diferencias según el género. Entre los hombres, las causas más frecuentes fueron los delitos contra la propiedad. En el caso de las mujeres y de la población "trans o no binaria", predominó la detención por causas vinculadas a estupefacientes, con porcentajes del 36,3% y del 34%, respectivamente.
Desde el punto de vista demográfico, los varones representaron el 95,4% de la población penitenciaria. Las mujeres alcanzaron el 4,4%, mientras que las personas identificadas como "trans o no binarias" constituyeron el 0,2%. La franja etaria predominante fue la de adultos jóvenes: casi siete de cada diez internos tenían entre 21 y 39 años.
Por último, el informe consignó que las personas inmigrantes conformaron el 4,5% del total de detenidos y, dentro de ese grupo, la comunidad paraguaya fue la más numerosa.