En Telheiro se identificó la pisada de un adolescente o una joven mujer. En Monte Clérigo, en cambio, las huellas corresponden a un grupo familiar con un bebé que apenas sabía caminar.
Coordinación y estrategia
Las huellas no están desordenadas. Forman trayectorias coordinadas en zonas elevadas, lo que sugiere un lugar pensado para observar presas. También encontraron rastros de ciervos rojos, lo que refuerza la idea de un escenario de caza planeado.













