Nico Vázquez y Gimena Accardi construyeron juntos un hogar que se transformó en el reflejo perfecto de su historia de amor y de su pasión por el diseño. Ubicada en un exclusivo barrio privado del norte bonaerense, la propiedad combinaba a la perfección un estilo industrial contemporáneo con ambientes cálidos y detalles personales que hacían de cada rincón un lugar especial.
La casa se destacaba a primera vista por su arquitectura imponente. Muros de hormigón a la vista, ventanales de piso a techo y detalles en hierro negro creaban una estética moderna y elegante. Estos grandes paños de vidrio no solo aportaban luminosidad, sino que permitían una conexión directa con el exterior: un amplio parque que culminaba en un muelle con vista panorámica al lago, uno de los espacios preferidos por la pareja para relajarse y compartir momentos juntos.

En el interior, el espíritu creativo de Nico y Gimena se hacía evidente. El living reunía hamacas colgantes, sillones antiguos y modernos, plantas de interior y una gran pantalla de televisión, logrando un equilibrio perfecto entre confort y personalidad. El comedor, con una robusta mesa de madera y una lámpara de mimbre artesanal, era el escenario ideal para largas sobremesas con amigos y familiares.









