Durante la emisión, la conductora llevó tranquilidad a los televidentes al explicar que el cuadro no reviste gravedad. “Es el segundo programa consecutivo en el que estoy acá. Nada grave, nada para alarmar, solo que se estiró un poco la gripe y el catarro que tiene. Estuve tomando un té con ella y está perfecta”, aseguró.
Lejos de mostrarse debilitada, la conductora sorprendió incluso en su intimidad. Juana reveló cómo encontró a su abuela durante una reciente visita y dejó en evidencia que, aun en reposo, mantiene su elegancia intacta. “Fui a tomar el té y estaba vestida muy coqueta, con un pañuelo de una marca francesa y unos zapatitos Ferragamo para caminar, ¡cero pantuflas! Otro nivel”, contó entre risas.
El comentario generó la reacción inmediata de los invitados en la mesa, quienes no ocultaron su asombro ante el estilo de la diva incluso en momentos de descanso. “Uno no se pone eso ni para salir”, deslizaron, destacando el nivel de sofisticación que caracteriza a Mirtha Legrand.
El sábado en La Noche de Mirtha (21:30) recibió como invitados a Joaquín Levinton, Andrea Frigerio, Ángela Leiva y Conrado Estol. Todos ellos, quienes en un principio serían los invitados de Mirtha Legrand, también se mostraron maravillados de que la diva de la televisión siguiera gozando de muy buena salud y le mandaron sus sentidos cariños.
La noche de Mirtha: el neurólogo Conrado Estol recordó los síntomas de un infarto y dio un consejo clave
En la misma emisión, el neurólogo Conrado Estol se refirió a la importancia de reconocer los síntomas de un infarto, a partir del relato del músico Joaquín Levinton, quien compartió su experiencia en la mesa.
“El 50% de los infartos ocurren antes de los 60 años, por lo que no hay que pensar solo en las personas grandes”, advirtió el especialista, marcando la necesidad de prestar atención a las señales sin importar la edad.
En ese sentido, explicó cuáles son algunos de los síntomas más frecuentes: “La presión baja cuando el corazón se lastima, si se tapa una arteria y se sufre un infarto. También puede nublarse la vista, haber una arritmia y no llegar oxígeno al cerebro”.
Además, hizo hincapié en un punto clave, especialmente en mujeres: “Hay que hacerse chequeos porque pueden tener un evento cardiovascular sin dolor en el pecho”. También enumeró algunos de los factores de riesgo más comunes, como la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso o la predisposición genética.
Por su parte, Levinton recordó cómo vivió el episodio: “Sentís una presión en el pecho que es nueva, que nunca sentiste, es rara, como si fuese un calambre. Y en el brazo sentí como si hubiese más presión”, relató.