La investigación por el asesinato de Agostina Vega sumó en las últimas horas un hallazgo que podría resultar determinante para esclarecer el crimen. Nuevas pericias realizadas en la casa de Claudio Barrelier, ubicada en el barrio Cofico de la ciudad de Córdoba, detectaron rastros de sangre en distintos sectores de la vivienda, especialmente en una habitación conocida por los moradores como el “dormitorio ciego”.
Se trata de un ambiente particular dentro de la propiedad, ya que no posee ventanas y solo puede ser utilizado mediante un acceso interno. Según trascendió, fue allí donde los peritos encontraron indicios que refuerzan la hipótesis de que el ataque contra la joven pudo haberse producido dentro de la casa.
La vivienda continúa siendo el principal foco de la investigación. Los especialistas buscan determinar no solo dónde ocurrió el crimen, sino también qué sucedió durante las horas posteriores y si existió participación o colaboración de otras personas para ocultar evidencias.
El resultado de las nuevas pericias
Durante los últimos días, equipos forenses realizaron un exhaustivo relevamiento de los distintos ambientes de la propiedad mediante la utilización de luminol, una sustancia química que permite detectar restos de sangre y otros fluidos biológicos incluso cuando fueron limpiados.
La técnica es utilizada habitualmente en investigaciones criminales porque permite identificar manchas invisibles a simple vista.









