La Legislatura porteña aprobó la Ley anti Trapitos impulsada por Jorge Macri, que endurece significativamente las sanciones contra los cuidacoches ilegales y limpiavidrios.
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La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este lunes la Ley anti Trapitos impulsada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, una reforma que endurece las sanciones contra los cuidacoches ilegales y limpiavidrios que extorsionan a los vecinos. La iniciativa obtuvo 36 votos afirmativos y modifica el Código Contravencional para incorporar penas de arresto efectivo, aumentar las multas y sancionar también a las organizaciones que promuevan esta actividad.
La nueva normativa busca brindar mayores herramientas a la Policía de la Ciudad para actuar contra quienes se apropian ilegalmente del espacio público y exigen dinero de manera coercitiva.
"Los trapitos son una mafia, se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a los porteños. Ahora los metemos presos. Con los delincuentes, tolerancia cero", afirmó Jorge Macri.
Arrestos de hasta 60 días para los organizadores
Hasta ahora, la principal sanción contra los trapitos consistía en multas económicas que, en la práctica, resultaban difíciles de cobrar.
Arrestos de hasta 60 días para los organizadores
Con la nueva ley, las penas pasan a incluir días de detención efectiva, dependiendo de la gravedad del hecho.
Las principales sanciones serán:
Entre 20 y 50 días de arresto para quienes actúen de manera organizada durante eventos masivos.
Entre 10 y 30 días de detención para cuidacoches ilegales que operen en cualquier calle de la Ciudad.
Hasta 60 días de cárcel para jefes, organizadores o promotores de estas redes.
Duplicación de las penas cuando exista intimidación, violencia o se aproveche la vulnerabilidad de las víctimas.
Además, los condenados podrán recibir entre 20 y 45 días de trabajo comunitario, mientras que las multas económicas aumentan considerablemente, pasando a partir de $1.139.988, con máximos equivalentes a 7.000 unidades fijas.
También habrá sanciones para clubes e instituciones
La ley incorpora un capítulo destinado a combatir las estructuras que financian o facilitan la actividad de los trapitos.
También habrá sanciones para clubes e instituciones
Si se comprueba la participación de dirigentes o integrantes de clubes, organizadores o instituciones, el Gobierno porteño podrá aplicar:
Multas de hasta aproximadamente $20 millones.
Clausuras de hasta 90 días, triplicando el máximo previsto hasta ahora.
Asimismo, quienes integren organizaciones dedicadas a esta actividad podrán quedar inhabilitados durante dos años para acceder a planes sociales, subsidios o beneficios otorgados por la Ciudad.
Más controles en los eventos masivos
La reforma también amplía significativamente el operativo de prevención alrededor de espectáculos deportivos, recitales y cualquier otro evento multitudinario.
Entre los cambios más importantes se destacan:
La prohibición ya no alcanzará únicamente a eventos deportivos o artísticos, sino a todo tipo de evento masivo.
El radio de control se amplía hasta 50 cuadras alrededor del lugar.
Los operativos comenzarán seis horas antes del inicio del evento y finalizarán tres horas después.
Jorge Macri celebró la aprobación
Tras la votación, el jefe de Gobierno sostuvo que la Ciudad finalmente contará con herramientas eficaces para enfrentar un problema que se había agravado durante años.
Jorge Macri celebró la aprobación
"La ley anti trapitos nos permite empezar a terminar con este flagelo. Antes solo podíamos ponerles una multa; ahora podremos detener a quienes extorsionan y actúan con violencia contra los vecinos", afirmó durante una entrevista en Radio La Red.
El mandatario también destacó que la iniciativa incorporó aportes de distintos bloques legislativos y sostuvo que el objetivo común fue "cuidar a la gente de bien".
La Legislatura también aprobó el financiamiento para la Línea F
Durante la misma sesión, la Legislatura autorizó a la Ciudad a tomar financiamiento por hasta USD 1.350 millones para avanzar con la construcción de la Línea F de subte, la primera nueva línea que tendrá Buenos Aires en 25 años.
La autorización fue aprobada con 56 votos positivos y uno negativo.
El proyecto contempla una traza de 9,8 kilómetros, que conectará barrios del sur y del norte porteño y permitirá combinar con las seis líneas actuales del subte.
Jorge Macri destacó que la obra "mejorará la movilidad y llevará el subte a barrios donde hoy no llega", mientras que el financiamiento se apoya en la sólida situación crediticia de la Ciudad, que recientemente logró colocar deuda en los mercados internacionales a la tasa más baja de su historia.