La inteligencia artificial está transformando radicalmente la industria tecnológica, y Anthropic acaba de revelar uno de los ejemplos más contundentes de esa revolución. La compañía estadounidense confirmó que su modelo Claude escribió más del 90% de las contribuciones incorporadas a su código durante septiembre de 2026, una cifra que demuestra hasta qué punto estas herramientas comenzaron a reemplazar tareas de programación que anteriormente dependían directamente de los ingenieros.
El dato fue difundido por la empresa dirigida por Dario Amodei en una actualización del formulario S-1/A, presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) como parte de los preparativos para su salida a bolsa.
La productividad de sus equipos de ingeniería también experimentó un crecimiento extraordinario. Según Anthropic, el volumen diario promedio de código incorporado por ingeniero durante los tres meses terminados el 30 de septiembre de 2026 fue más de 45 veces superior al promedio diario correspondiente a 2024.
El fenómeno representa un avance significativo para el desarrollo de software, pero también plantea interrogantes sobre los límites de una tecnología que ya participa directamente en la creación de sus propias versiones futuras.
Claude ya escribe más del 90% del código de Anthropic
Los resultados difundidos por la compañía muestran un cambio profundo en la manera en que sus ingenieros desarrollan productos tecnológicos.
Claude pasó de funcionar como un asistente capaz de sugerir fragmentos de código a convertirse en una herramienta que escribe, ejecuta y revisa programas, y que puede trabajar durante períodos prolongados en tareas complejas.
Esta evolución permitió que los profesionales de Anthropic comenzaran a concentrarse cada vez más en dirigir y supervisar el trabajo generado por inteligencia artificial, en lugar de escribir manualmente cada línea de código.
Según los datos oficiales, más del 90% de las contribuciones incorporadas a la base de código de la empresa durante septiembre fueron escritas por Claude.
El crecimiento también se refleja en el rendimiento del sistema frente a problemas de ingeniería complejos, abiertos y sin especificaciones completamente definidas.
Anthropic informó que Claude alcanzó una tasa de éxito cercana al 90% en estas tareas durante septiembre, de acuerdo con sus evaluaciones internas, después de mejorar aproximadamente 50 puntos porcentuales en nueve meses.
Sin embargo, la compañía aclaró que el hecho de que Claude genere la mayor parte del código no significa que diseñe de manera completamente autónoma las próximas generaciones de inteligencia artificial.
Por el momento, la investigación y el desarrollo de nuevos modelos continúan bajo conducción humana.
Anthropic advierte sobre los riesgos de que la inteligencia artificial acelere su propio desarrollo
El avance tecnológico también genera preocupaciones dentro de la empresa.
En su presentación ante la SEC, Anthropic reconoció que utilizar inteligencia artificial para desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más poderosos podría representar un riesgo considerable para la seguridad.
La preocupación está relacionada con la posibilidad de que el ritmo de los avances tecnológicos se acelere bruscamente, hasta superar la capacidad de los investigadores para comprender y supervisar adecuadamente los nuevos sistemas.
Este fenómeno se vincula con el concepto de automejora recursiva, un proceso mediante el cual una inteligencia artificial contribuye al desarrollo de versiones sucesivamente más avanzadas de sí misma.












