Google anunció este martes una importante modificación en sus políticas de inteligencia artificial para las instituciones educativas. A partir de 2027, las herramientas de IA permanecerán desactivadas de manera predeterminada para los estudiantes de primaria y secundaria, salvo que las autoridades escolares autoricen expresamente su utilización.
Según informó la compañía, la decisión fue adoptada después de mantener consultas con escuelas, docentes, investigadores especializados y responsables de políticas públicas.
Sin embargo, la nueva política presenta una controvertida condición: las escuelas que decidan prohibir completamente la inteligencia artificial también perderán el acceso al buscador de Google desde las cuentas institucionales de sus estudiantes.
La medida vuelve a poner sobre la mesa un debate sobre la autonomía de las instituciones educativas y la capacidad de las grandes corporaciones tecnológicas para condicionar el uso de herramientas digitales esenciales.

Google permitirá desactivar la inteligencia artificial, pero también restringirá su buscador
La modificación afectará a distintos servicios de la compañía, entre ellos Gemini, NotebookLM, Gemini en Classroom y Google Search.
A partir del próximo año, los administradores escolares deberán habilitar expresamente los productos que deseen poner a disposición de sus alumnos.
No obstante, aunque podrán gestionar individualmente el acceso a distintas herramientas, no tendrán la posibilidad de utilizar Google Search eliminando por completo las funciones de inteligencia artificial integradas en el buscador.
Chris Phillips, vicepresidente de Educación de Google, explicó en declaraciones a The New York Times que "la búsqueda y la inteligencia artificial están profundamente integradas".
En consecuencia, cuando una institución decida restringir completamente la IA, sus alumnos tampoco podrán utilizar Google Search mediante sus cuentas escolares.
Según detalló el ejecutivo, los estudiantes recibirán un mensaje de su institución educativa que les informará que el servicio no se encuentra disponible.
De esta manera, Google ofrece a las escuelas la posibilidad de rechazar sus herramientas de inteligencia artificial, pero condiciona esa decisión al abandono de su propio buscador.

La polémica decisión limita la autonomía de las instituciones educativas
El cambio genera un dilema para los establecimientos que consideran necesario restringir el uso de la inteligencia artificial en determinadas actividades académicas.












