El cometa 3I/ATLAS cambió de color tras pasar el Sol y desconcierta a la NASA
La NASA estudia el extraño color azul del cometa 3I/ATLAS
porAgustín Ares
sociedad
El cometa 3I/ATLAS reapareció tras su paso por el Sol con un tono azul que desconcierta a los astrónomos.
El cometa 3I/ATLAS volvió a ser visible desde la Tierra y desconcertó a los astrónomos con un cambio inesperado. Su clásica tonalidad verde se transformó en un azul tenue, un fenómeno nunca antes registrado. El hallazgo reavivó el interés por este raro visitante interestelar que, según los expertos, podría tener más de 7.000 millones de años.
El descubrimiento fue publicado por el Observatorio Lowell. Los científicos ahora buscan entender qué proceso pudo haber provocado el cambio de color.
Su clásica tonalidad verde se transformó en un azul tenue
Un visitante de otro sistema estelar
El 3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar detectado en nuestro Sistema Solar, después de ‘Oumuamua y 2I/Borisov. Viajando a más de 210.000 km/h, sigue una trayectoria hiperbólica, lo que significa que no quedará atrapado por la gravedad del Sol. Llegó desde otro sistema estelar y, tras su paso, continuará hacia el espacio profundo sin volver jamás.
Los astrónomos estiman que su núcleo mide unos 20 kilómetros de diámetro y tiene una masa superior a 33.000 millones de toneladas. Esto lo convierte en el objeto interestelar más grande observado con claridad hasta el momento. Su paso más cercano al Sol fue entre el 29 y el 30 de octubre, cuando alcanzó una distancia de 1,36 unidades astronómicas.
El misterio del color azul
En sus primeras observaciones, el cometa mostraba un tono rojizo, luego pasó al verde y finalmente reapareció con un azul inesperado. Los científicos sospechan que esta coloración se debe a la liberación de monóxido de carbono o amoníaco, que reflejan la luz solar de manera distinta.
Sin embargo, el fenómeno desconcierta a los especialistas, ya que las temperaturas y la masa del cometa no encajan con las condiciones necesarias para ese cambio de tonalidad. “El color del objeto es azul, más azul que el Sol, y eso es muy inusual”, explicó el profesor Avi Loeb de la Universidad de Harvard, al medio Scientific American.
Teorías y cautela científica
Algunos astrónomos especularon con teorías más extravagantes, incluso sugiriendo que el objeto podría tener origen artificial, por la presencia de una “anti-cola” de polvo orientada hacia el Sol. No obstante, la comunidad científica se mantiene cauta. “Las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias”, recordó la astrónoma Laura Nicole Driessen, citando a Carl Sagan.
Los análisis actuales revelaron una composición química inusual, con altos niveles de dióxido de carbono y níquel, pero poco hierro. Esto sugiere que el cometa se formó bajo condiciones distintas a las del Sistema Solar, posiblemente en una región más antigua de la Vía Láctea.