Las protagonistas de la icónica serie juvenil hablaron sin filtros sobre lo que cobraban en su adolescencia y sorprendieron al contar cómo impactó ese éxito en sus finanzas.
A casi dos décadas del fenómeno de Patito Feo, Brenda Asnicar y Laura Esquivel volvieron a quedar en el centro de la escena. En medio de su gira por España, donde promocionan el regreso del espectáculo a los teatros, ambas sorprendieron al hablar con total sinceridad sobre el dinero que ganaron durante el éxito de la tira.
Fue en una entrevista con el podcast Supe Zeta donde las actrices dejaron en claro que, a pesar del impacto masivo del programa, sus ingresos no estuvieron a la altura del fenómeno.
“Nosotros ganábamos el mínimo mínimo que puede ganar un actor. Siempre fue el mínimo”, aseguró Asnicar, dejando en evidencia una realidad que suele permanecer oculta en la industria.
Por su parte, Esquivel sumó un dato que llamó la atención: los ingresos por las canciones tampoco representaron una diferencia significativa. “Sí, hay un derecho nuestro como intérpretes, pero es nada”, explicó.
Las declaraciones generaron sorpresa, especialmente teniendo en cuenta que la serie no solo fue un éxito televisivo, sino también musical, con giras internacionales y un fuerte impacto en toda Latinoamérica y Europa.
Durante la charla, el conductor fue directo al punto: “¿Entonces no se hicieron ricas con Patito Feo?”. La respuesta de Brenda, entre risas, rápidamente se viralizó: “El alma, el corazón y el amor. En la cuenta fue suficiente y vale mucho más”.
La frase recorrió las redes sociales y generó una ola de comentarios. Muchos usuarios se mostraron sorprendidos por la situación y destacaron la honestidad de ambas actrices.
En ese contexto, Laura Esquivel aportó una mirada personal sobre cómo logró administrar sus ingresos a tan corta edad. “En mi caso tuve la ayuda de mi padre, que cada centavo que gané me lo ahorró… y gracias a eso hoy tengo mi lugar, mi casa”, contó.
Su testimonio puso en evidencia una diferencia clave: la gestión del dinero en una etapa donde, por su edad, dependían completamente de sus familias.
Tras la repercusión, Asnicar decidió aclarar sus dichos para evitar malentendidos. “Cada una tuvo contratos diferentes. Pudimos comprar nuestras casitas, que es un sueño para cualquier artista”, explicó.
Sin embargo, remarcó que ese crecimiento económico no estuvo directamente ligado a la serie: “En mi caso, fue más por las giras. Pero ricas, millonarias con la serie, no”.
Más allá de lo económico, ambas coincidieron en que Patito Feo fue una experiencia transformadora. El programa no solo marcó a una generación, sino que también les abrió puertas en sus carreras. “Fue hermoso cosechar tanto trabajo y oportunidades”, concluyó Asnicar.