El Gobierno de Córdoba oficializó un nuevo aumento en las multas de la Policía Caminera que impacta de lleno en los conductores. La actualización eleva considerablemente el costo de las infracciones para quienes circulen por las rutas provinciales. Las sanciones más graves superan ahora la barrera de los 3 millones de pesos.
La medida convierte a la provincia en una de las jurisdicciones más costosas del país para transitar en vehículo particular. Tanto los turistas que visitan las sierras como los vecinos deberán extremar los cuidados para evitar estas penalizaciones. El ajuste representa una carga pesada para la economía privada.
Muchos visitantes se encontrarán con deudas significativas al regresar de sus vacaciones si cometen alguna imprudencia al volante. La presión recaudatoria sobre el automovilista sigue en ascenso y genera preocupación en el sector turístico. El sistema de control vial se vuelve cada vez más oneroso para el ciudadano común.
La medida convierte a la provincia en una de las jurisdicciones más costosas del país para transitar en vehículo particular.
Nuevos valores vigentes
Las infracciones catalogadas como leves tienen ahora un piso de $32.760 y un techo que llega a los $163.800. En este rango ingresan faltas menores como conducir fumando mientras se maneja por la ruta. El conductor deberá estar atento a detalles que antes pasaban desapercibidos en los controles.
Para las faltas graves, como circular con las luces bajas apagadas, los valores oscilan entre $163.800 y $327.600. Se trata de una de las sanciones más comunes que aplica la fuerza policial en los puestos de vigilancia. El costo de este descuido equivale a una porción muy significativa de un salario promedio.
Cruzar un semáforo en rojo, conducir a contramano o exceder el límite de velocidad son consideradas faltas muy graves por la normativa. Estas infracciones acarrean multas que rondan los $655.200 según la nueva escala vigente en la provincia. El exceso de velocidad es una de las principales causas de emisión de actas.
La presión recaudatoria sobre el automovilista sigue en ascenso y genera preocupación en el sector turístico.
Sanciones máximas
Las multas máximas se aplican a faltas extremadamente serias como la alcoholemia positiva o la adulteración de documentos y licencias. Los montos para estos casos parten desde $1.965.600 y escalan hasta la cifra récord de $3.276.000. Son valores que pueden comprometer seriamente el patrimonio familiar del infractor.
También se castiga con este rango máximo a la destrucción o eliminación de infraestructura vial en las carreteras. La severidad de los montos busca un efecto disuasorio, aunque el impacto económico es devastador para el bolsillo.