El caso de Brenda Torres impactó a Córdoba luego de que se hallara su cuerpo desmembrado en distintos puntos de barrio Chateau Carreras. La cabeza y el torso fueron descubiertos enterrados en el fondo de una casa donde ya se habían encontrado las extremidades. Esa localización, en la calle Horneros 574, se convirtió en el centro de la causa judicial que intenta establecer cómo fue asesinada.
En ese mismo domicilio, la Policía detuvo a Cristian Aranda, de 38 años, y a Gustavo Lencina, de 53, quien tiene experiencia como matarife. Según fuentes de la investigación, los cortes en el cuerpo sugieren que fueron hechos por alguien con manejo experto de cuchillos. En el lugar también se secuestró una cuchilla que ahora es peritada por los forenses.
Algunos residentes aseguraron que los detenidos se presentaban como cuidadores, pero sin habilitación legal. Ambos eran conocidos por vecinos del barrio, aunque no tenían vínculos oficiales con tareas de seguridad. Esa desconfianza se reforzó luego de que fueran arrestados en el mismo sitio donde se encontró el cuerpo.











