Un impactante operativo sacudió la madrugada del miércoles en la cárcel de Bouwer, en Córdoba. Tras una denuncia anónima, efectivos de la Dirección de Coordinación de Brigadas Civiles allanaron uno de los pabellones del complejo penitenciario. La intervención dejó en evidencia un nivel de descontrol interno difícil de justificar.
La medida fue ordenada por el fiscal José Mana, quien actúa desde el Distrito 1, Turno 3. El denunciante, un interno del penal, advirtió sobre celulares usados para estafas, además de la circulación de drogas y armas blancas. La escena que encontraron los agentes superó las expectativas iniciales.
El procedimiento terminó con el secuestro de 39 celulares, junto con 17 chips, plaquetas, baterías, cargadores, cables y auriculares. Todo ese arsenal tecnológico habría sido utilizado para mantener comunicación con el exterior y continuar maniobras delictivas. El hallazgo sugiere que los controles en Bouwer son más una formalidad que una barrera real.











