En las cercanías de Mosul, en el norte de Irak, un equipo de arqueólogos iraquíes junto con especialistas de la Universidad de Chicago descubrió una imponente estela de mármol que supera los dos metros de altura. El hallazgo ocurrió cerca de la Puerta del Sol, en la muralla este de la antigua ciudad de Nínive.
Según informó Ali Obaid Shalgham, del Consejo Estatal de Antigüedades de Irak, la pieza data del siglo VII antes de Cristo, de los últimos años del Imperio Asirio. Aunque el texto en escritura cuneiforme todavía no fue traducido por completo, se cree que registra proyectos de construcción impulsados por el rey Ashurbanipal, quien gobernó entre el 668 y el 631 a.C.
En el frente del monumento aparece representado en relieve el propio Ashurbanipal, mientras que en la parte trasera se ven figuras de otros dos reyes asirios. Este tipo de estelas servían habitualmente para conmemorar logros y dejar registro del poder real en la antigüedad.
El descubrimiento aporta nueva información sobre uno de los períodos más importantes de la historia mesopotámica, justo antes de la caída definitiva del imperio.













