Los agentes identificaron rápidamente un modus operandi consistente en seleccionar previamente a mujeres solas y portadoras de joyas visibles, lo que facilitaba el ataque. “Con violencia desmedida”, les arrancaba los collares antes de huir del lugar.
La detención se produjo gracias a la intervención de un agente fuera de servicio, que reconoció al sospechoso en la vía pública por coincidir con la descripción aportada por las víctimas. Tras confirmar su identidad mediante las herramientas policiales, se desplegó un operativo de vigilancia que permitió localizarlo e interceptarlo finalmente en la localidad de Catarroja, en Valencia.
El detenido ha sido puesto a disposición judicial como presunto responsable de ocho delitos de robo con violencia e intimidación cometidos en la ciudad. La investigación resalta la importancia del trabajo de campo y de la coordinación policial para frenar este tipo de delitos y una necesidad urgente de frenar la inmigración masiva que hoy recibe España.