La Secretaría de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires resolvió este martes la exoneración y baja definitiva de Nicole Gabriela Verón, la agente de la Policía de la Ciudad que se había vuelto viral por publicar fotos y videos de alto contenido sexual en redes sociales utilizando el uniforme oficial de la fuerza.
La medida fue dispuesta por el secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro, y quedó formalizada en una resolución administrativa en la que se consideró que la conducta de la oficial “repulsa la ética y el decoro que deben prevalecer en el accionar de todo funcionario público”, además de colisionar de manera directa con los principios y valores que rigen la vocación policial.
Según consta en el documento interno, la ahora exagente llevaba tres años de servicio en la Policía de la Ciudad y, al momento de iniciarse el proceso disciplinario, se encontraba con licencia médica.
La mujer mostraba contenido obseno con el uniforme reglamentario
En una primera instancia había sido apartada de sus funciones y pasada a servicio pasivo, hasta que finalmente se resolvió su expulsión definitiva de la institución.
La decisión se tomó luego de que en los últimos días se viralizaran varios videos publicados en Instagram y TikTok, en los que Verón aparecía junto a otra mujer —no identificada como integrante de la fuerza— realizando escenas de tono sugestivo mientras vestía el uniforme policial.
En el comunicado oficial, la Policía de la Ciudad detalló que en las imágenes “se observa a dos femeninos jugando al pool, vistiendo el uniforme de esta Institución, sin ningún tipo de distintivo que logre individualizarlas, invitando a quien lo visualice a comentar y realizar lo que pidan, siempre con una notoria actitud insinuante, haciendo un uso indebido de las prendas y del equipo policial asignado”.
La mujer fue exonerada esta noche de la fuerza porteña, detalla la Orden del Día Institucional (ODI) número 232.
Para las autoridades, ese accionar no solo violó las normas internas, sino que también afectó de manera directa la imagen pública de la fuerza.
En la resolución se subrayó que la conducta de la oficial “afecta notablemente el prestigio de la institución” y se aclaró que la sanción no vulnera la libertad de expresión, sino que responde a la necesidad de preservar el orden, la tranquilidad pública y los principios que rigen la gestión de la seguridad.
El texto cita además la Ley 5688, que regula el funcionamiento de la Policía de la Ciudad, y sostiene que el comportamiento de Verón resulta incompatible con los valores que debe representar un miembro de la fuerza.